Me fui casi a las 10 y dejé el folio doblado por la mitad en la cama.
"No has hecho las cosas bien. Lo he pasado bien contigo estos dos días, pero siento decírtelo, esto no lo has hecho bien. Son las 9 y me voy, no sé a dónde, llámame si quieres, pero no creo que te lo coja. No sé, tal vez sí, según. Anoche te dije que me volvería a casa, pero lo he pensado y no. De todas formas, si no te fías, búscame por allí, no voy a estar. He avisado a mis padres, les he dicho que me quedaba en el piso unos días, pero tampoco creo que vaya a estar. En serio, no sabes lo mal que lo has hecho. Aún así, creo que te entiendo, pero no puedo justificarte. Yo tampoco lo he hecho bien, no tendría que haber venido, ya te lo dije. Y ahora... joder, nunca me haces caso. No he cogido ningún tren, estaré por aquí unos días. Puedes cruzarte conmigo en el parque de siempre, me dejaré caer alguna tarde. Pero si puede ser, no vayas. De verdad, no vayas.
Me llevo el libro que te dejé, necesito volver a leerlo. Lo siento si no lo has terminado, pero hay un capítulo que tengo que releer. Vale, estoy enferma.
La otra noche me dijiste que me quedara, creo que estabas durmiendo, no importa mucho ahora, pero me hizo gracia. Que me quedará aquí.
No sé para qué te estoy escribiendo todo esto. Sólo hago tiempo para ver si te despiertas. Veo que no hay suerte. Me voy, son casi las 9:30.
Lo has hecho fatal, creo que aunque leyeras esto 20 veces no llegarías a darte cuenta de cuánto.
Por favor, no vayas al parque.
No hay comentarios:
Publicar un comentario